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  "writing": "[Historia] El camping medieval. Capítulo 1: \"La maestría del arquero\"\n\nEra un apacible día de primavera en la cálida región de Begel, país acostumbrado al clima cálido como consecuencia de su cercanía al ecuador de Xcentrum II. El dragón Thzess-Ksloh viajaba en una nave de pasajeros con destino al borde del Gran Desierto que ocupa gran parte del país, dispuesto a probar y descubrir nuevas experiencias por recomendación de su fiel amiga, compañera y amada.\nAndrea siempre le había superado en la destreza del tiro con arco. Un día durante un reto de puntería en su casa, el dragón perdió (como de costumbre) y ella le recomendó que fuera a entrenar con un conocido de confianza y distinguido profesor en varias artes antiguas de combate entre las que estaba el tiro con arco. No hizo falta que insistiera mucho para que Teslo aceptara, sentía siempre ganas de aprender o mejorar en artes marciales, estaba en su sangre.\nLa nave aterrizó cerca de un gran asentamiento de estilo medieval. En él se levantaban tiendas de campaña de diversos tamaños, suficientemente frescas en su interior como para sentir un cambio agradable en la temperatura al entrar en ellas. Muchas de ellas eran alojamientos y otras lugares de trabajo evidentes, tenían algunas forjas también dónde creaban y afilaban armas de acero.\nEl dragón caminó por las calles del asentamiento, con su bolsa a su espalda observó aquí y allá sin saber muy bien qué buscar. Andrea sólo le dijo que el maestro de arqueros era un hombre peculiar, probablemente el más peculiar del lugar. Pero no le dijo su nombre, así que ¿A quién buscar? El dragón observó cómo aparentemente todos tenían algo que hacer, todos tenían las manos sobre algo. Para no importunarles no preguntó a ninguno.\nTeslo siguió caminando y mirando a su alrededor. Desde el instante en que pisó la tierra estaba siendo evaluado por su profesor, aunque no cayó en la cuenta de esto inmediatamente ya que se encontraba bastante aturdido con el gentío y todo aquel movimiento de cosas de un lado para otro.\nHacía bastante calor y el aire estaba algo seco aunque las condiciones eran mucho más confortables que en el propio Gran Desierto. En la base y sus alrededores podían verse hierbajos verdes aún.\nPor fin el dragón encontró a alguien suficientemente libre como para preguntarle. Vio a pocos pasos de él a un centauro de pelaje marrón claro y larga melena sentado sobre sus cuatro patas mientras mantenía sus brazos cruzados, parecía estar esperando a alguien. Era bastante musculoso, parecía un guerrero al que daría miedo enfrentar.\n\"Disculpe, estoy buscando al maestro de arquería. ¿Sabe dónde está?\"-Preguntó poniendo instintivamente cierta distancia. 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Los brazos los tenía cubiertos por vendas también, que cubrían desde la muñeca hasta el codo. De la cinta de cuero que bordeaba su cintura colgaba bajo su abdomen un trozo de tela gris que se ondulaba con el viento, y de la misma cinta a su espalda otro trozo de la misma tela se apoyaba sobre su larga cola de reptil. Llevaba también un pañuelo atado a su cuello con el nudo en la nuca para cubrirse la nariz en caso de tormentas de arena. Teslo se acercó a él despacio, admirando su puntería. Las flechas eran lanzadas con efecto y recorrían trayectorias ligeramente curvas hasta su blanco. El dragón supo en ese momento a quién tenía enfrente.\n\n\"Maest...\"\n\"¿Vas a quedarte ahí parado o has venido a por tu arco? Dragón.\"-Interrumpió el reptil sin perder su concentración y disparó una flecha más que dio en el blanco.\n\"El arco, y sus flechas\"-Dijo Teslo.-\"¿Cómo lo hace?\"-Pensó\nEl maestro paró un momento y bajó el arco.\n\"Que son igualmente importantes. Pero más lo es quien las lanza. Cómo te llamas, ¿chico?\"-Dijo.\n\"Thzess-Ksloh... ¿y tú? Ehm... ¿usted?\"-Preguntó el dragón.\n\"Soy Ismar. No me trates de usted, no es algo que se requiera de mis alumnos. Deja tus cosas aquí mismo, te las llevarán a la tienda\"-Ofreció.\nEl dragón dejó su bolsa en el suelo y fue donde estaba Ismar.\n\"Has tardado menos de lo que pensaba. La gente se suele perder entre las tiendas, especialmente en la zona de los talleres. Menos mal que pediste bien las indicaciones, sino te habría pasado lo mismo. ¿Sabes? El centauro que conociste, Hadrian, acierta el blanco mientras galopa. Objetivos en movimiento del tamaño de una moneda. Más adelante veremos si tú puedes siquiera acertar mientras estás quieto.\"-Dijo el lagarto mientras le ofrecía el arco al dragón.-\"Ya ves que está perfectamente afinado para ser preciso, por lo que si fallas te echaré la culpa a ti\"\nEl dragón tomó el arma y la observó. Era un arco de entrenamiento hecho para que fuera sencillo de usar para los iniciados, y con un saliente de madera donde apoyar la flecha. Teslo lo sujetó con la izquierda y tensó la cuerda, aún sin flecha. Probando su fuerza y peso.\n\"Estamos muy lejos...\"-Dijo el dragón. La diana le parecía situada a kilómetros de distancia.\n\"Oh, no vas a disparar todavía. Y mucho menos lo harás desde aquí. Bien. Ven conmigo ahora, te enseñaré tu tienda.\"-Indicó Ismar liderando la marcha.\n\nLa tienda estaba cerca del sitio de arquería, así que no tardaron en llegar y entraron en ella, primero el lagarto y luego el dragón. Era una tienda de campaña bastante amplia con literas de dos pisos en su interior, al fondo; y sobre cada una había ropa o efectos personales de sus dueños que estaban preparándose para entrenar cuando llegas su turno y vistiéndose con armaduras de cuero ligeras. Cerca de la entrada había una pequeña hoguera apagada y algunos asientos rodeándola. Nada más entrar, un zorro habló:\n\n\"Hey, ¡Ismar! He oído que hoy viene un novato. ¿Vamos a prepararle una broma de bienvenida?\"-Dijo el zorro de pelaje anaranjado con una cicatriz en la oreja derecha.\n\"Nada me gustaría más\"-Dijo el dragón mientras clavaba una mirada inquisitorial sobre el pobre zorro, que la sentía como un peso fulminante sobre él y le hizo bajar las orejas a los lados.\n\"*Suspiro* Caballeros, el novato. Cuando os hayáis presentado nos veremos fuera.\"-Dijo Ismar justo antes de salir.\n\"Bueno, si nadie va a hablar lo haré yo. Soy Alexis, se me da bien luchar\"-Dijo el primero, un león de melena rubia sujeto en coleta.\n\"Yo soy Dante, encantado. Soy bueno corriendo.\"-Dijo un lobo negro como el azabache y ojos claros.\n\"Yo soy Taco y no quiero que me comas por lo de la broma. También soy ágil y sigiloso\"-Dijo el zorro, que no había acabado de vestirse.-\"Ah, y me encantan los...\"\n\"...Tacos.\"-Interrumpieron los demás al unísono.\n\"No como más de un zorro en la misma semana, puede que sobrevivas\"-Dijo el dragón en broma.-\"Yo soy Thzess-Ksloh y... sé volar\"\n\"OMG!\"-Pronunció literalmente el zorro.\n\"¿Te encuentras bien?\"-Preguntó el dragón.\nTaco, que centraba su atención en las alas del dragón, asintió sin decir nada.\n\"Creo que seremos compañeros de tienda. Tienes ahí tú sitio, Teslo\"-Dijo Dante señalando hacia las literas. Las cuatro camas estaban dispuestas en literas de dos pisos con colchones y almohadas ya puestos y las cosas del dragón estaban sobre la suya, en la del piso superior.\n\"Se acerca la hora de entrenar, deberías vestirte. Tienes un traje de entrenamiento en tu cama, es más fresco que lo que llevas ahora.\"-Prosiguió el lobo.\nCon un par de pasos saltándose la mayoría de escalones de la escalerilla, el dragón trepó hacia su cama. En ella estaba la armadura de cuero con la que iba a entrenar: guanteletes, espinilleras, armadura para el tronco, cinturón y ropa interior. El dragón se cambió de ropa apresuradamente para no hacer esperar a sus compañeros, que le observaban bastante indiscretamente mientras comentaban cosas inaudibles para el dragón o mejor dicho, cosas que Teslo prefirió ignorar. Una vez con la armadura de cuero puesta se dirigió hacia sus compañeros con su arco en la mano. Los tres se le quedaron mirando unos segundos. El zorro se ocultaba parcialmente tras el león.\n\n\"¿Vamos?\"-Insistió Teslo.\n\"¡Alumnos, a calentar!\"-Gritó Ismar desde el campo de entrenamiento, y todos los alumnos que tenían que asistir al último entrenamiento de la mañana dejaron lo que estaban haciendo y se pusieron a correr en amplios círculos con sus armas en la mano, no todas eran arcos porque cada uno entrenaba con su especialidad. El dragón corrió con sus nuevos amigos en grupo hasta que Ismar intervino.\n\n\"¡Recordad que las armas deben estar envainadas y aseguradas antes de correr. Y nada de flechas encima! Recuerdo por qué hacemos esto: durante el entrenamiento vuestra arma forma parte de vuestro cuerpo. Por tanto, calentar con ella es natural y debe sentirse así.\"-Una vez dijo estas palabras, Ismar se dirigió al dragón.\n\"Corre conmigo, Teslo\"-Dijo el lagarto.-\"Esas grandes alas tuyas son un problema, obstaculizas mucho la vista de los que vienen detrás. Vamos al final del grupo.\"\nEl dragón supuso que Ismar tenía algo que decir, a pesar de que era suficientemente hábil con las alas como para pegarlas por completo a su espalda, decidió no hacerlo.\nAmbos esperaron a que el grupo les pasara y quedaron los últimos. Teslo estuvo observando, la mayoría de ellos eran de especies adaptadas al desierto, muchos tipos de reptiles diferentes y algunos pocos mamíferos entre los cuales se encontraba la pandilla de su tienda.\n\"Veo que has hecho algunos amigos. Escucha, no has venido aquí solamente a aprender a tirar con arco. Hablé con tu chica por teléfono, y debía mantener esto en secreto hasta ahora. Era una sorpresa. Quiere que...\"-Estuvieron conversando un rato mientras corrían. Tras pensarlo un rato, los oscuros deseos ocultos de Andrea eran también suyos ahora. Definitivamente era algo nuevo para el dragón.\n\"Se acabó el calentamiento. ¡A trabajar!\"-Indicó el lagarto.-\"Ven, Teslo. Voy a empezar a enseñarte cosas\"\nMientras otros se dirigían a sus puestos, unos a los puestos de arquería con sus arcos, otros a los maniquíes con espadas y escudos; Ismar y Teslo se dirigieron a una diana redonda con tres círculos concéntricos pintados de rojo en el centro, blanco y rojo, y recogieron un barril con flechas que llevaron a la distancia a la que iban a tirar.\n\"Bien, primero la posición debe ser estable. La espalda recta, justo así\"-Mientras Ismar le explicaba la posición el dragón copiaba y seguía sus indicaciones.\n\"Ahora sujeta el arco, pon la flecha en su lugar. Bien. No tenses aún, observa el blanco. El arco debe estar a la vista, no la vista en el arco. ¿Entiendes? Ahora sujeta la flecha de esta manera, tira de la cuerda hacia atrás y empuja el arco para que tu brazo quede recto.\"\nTeslo tenía la situación bajo el control que un novato podría tener, pero lo hacía bien en lo que cabe.\n\"Sigue estando demasiado lejos\"-Observó el dragón.\n\"No creo. Estamos a un cuarto de la distancia desde la que me has visto tirar antes, puedes hacerlo. Suelta.\"-Dijo el lagarto.\nEl dragón soltó la flecha, que voló silbando y cayó al suelo, justo a la derecha de la diana.\n\"Al menos apuntas en la dirección correcta. Otra vez\"-Indicó Ismar.\nCargó, disparó y una vez más volvió a fallar, esta vez por la izquierda.\n\"¿Qué hago mal?\"-Preguntó el dragón.\n\"Muchas cosas. Para empezar el brazo que tira hacia atrás debe estar horizontal.\"-Ismar se puso entonces detrás de él y corrigió la postura de ese brazo.-\"Y el brazo que sujeta el arco debe estar recto\"-De nuevo corrigió la postura del dragón sosteniendo su brazo.\n\nTeslo sintió cómo Ismar a su espalda se acercaba cada vez más mientras le sostenía ambos brazos en posición de disparo. El gentil contacto del reptil en su espalda y la sujeción firme de sus brazos hizo que se distrajera y la cuerda perdió tensión, lo que fue corregido inmediatamente por su profesor que se acercó todavía más. Sus patas se tocaban, el pecho semidesnudo de Ismar presionaba sobre la espalda de Teslo, más que guiarle y corregirle el lagarto parecía estar dándole un abrazo.\nUn cosquilleo le recorrió la pierna izquierda cuando la cola de Ismar le rozó el gemelo de ésta. Después el roce se convirtió en un contacto más descarado.\n\"Un tirador tiene que estar concentrado a pesar de las distracciones. Y si no eres apto para tirar, más me vale irme...\"-Susurró con una sonrisa pícara al oído del dragón.\n\"No, no... Quédate. Estoy... concentrado\"-Dijo Teslo, que estaba empezando a disfrutar la situación.\n\"Bien, recuerda abrir ambos ojos antes de disparar. Ayuda a percibir la profundidad\"-Tan pronto como le dijo esto al oído presionó un poco más contra el trasero del dragón, que lo percibió.\nCon los dos ojos abiertos y el arma bien situada, la tensión se liberó y el proyectil voló clavándose en la diana, a media distancia del centro. La mirada del dragón se iluminó de satisfacción.\n\n\"Excelente, prueba otra vez.\"-Indicó Ismar ofreciéndole otra flecha del barril.-\"Recuerda abrir ambos ojos y que nada te distraiga\"\n \n\nEl dragón asintió, aunque no podría estar mucho más distraído de lo que estaba. Puso la flecha en el arco y lo tensó, esta vez no hizo falta corrección alguna en la postura. Cuando estuvo a punto de disparar, Ismar tanteó los costados de Teslo acariciando la zona que la armadura de cuero no cubría. Suavemente deslizó sus dedos sobre la carne escamada de las costillas y fue ascendiendo lentamente hacia las axilas. Por donde pasaban sus dedos las escamas del dragón se erizaban y dejó escapar una sonrisa mientras mantenía la vista de la diana. Cuando los hábiles dedos del maestro arquero llegaron a las axilas el dragón apretó los dientes y exhaló despacio hasta que bajaron de nuevo hacia las costillas. Entonces inspiró profundamente, expiró despacio y soltó la flecha que acertó en la región central de la diana, a unos 10 centímetros del centro.\n\"Parece que cuantas más distracciones tienes, mejor lo haces. ¿Qué te parece otro intento?\"-Dijo Ismar sacando otra flecha del barril.\n\"Creo que sí, ¿crees que podrías intentar hacerme fallar?\"-Sugirió el dragón.\n\"Uhm, veremos. Me gusta como piensas, chico\"-Dijo el lagarto confidente.\nOtra vez adoptó la posición de disparo y tensó su arco con la flecha en posición.\n\"Esta vez daré en el centro\"-Dijo Teslo desafiante.\n\"Me gustaría verlo\"-Se burló Ismar mientras le volvía a acariciar en los costados mientras se asomaba sobre el hombro izquierdo del dragón. Teslo rió:\n\"La misma técnica no servirá dos veces\"-Dijo el dragón.\n\"El mundo de las distracciones es muy grande y yo soy un experto\"-Le dijo. Entonces para no tanta sorpresa del dragón, las manos bajaron y exploraron presionando los firmes glúteos de Teslo para luego moverse hacia las piernas y hacia los muslos.\nLo que sí le cogió por sorpresa fue que Ismar empezara a lamer su cuello haciendo pasadas cortas con la lengua que le hicieron cosquillas. Suficientes como para que el arco apuntara demasiado hacia la derecha.\n\"Hmm, salado\"-Dijo el lagarto, que alargó sus lametones mojando el cuello del dragón con saliva. Teslo podía percibir el aliento del lagarto sobre la zona humedecida, que era cálido y fresco al mismo tiempo. Las respiraciones de ambos se empezaron a acompasar, el comentario del sabor que tenía el dragón hizo que Teslo fuera consciente de otros estímulos que sus demás sentidos le proveían. Desde esa distancia tan íntima su nariz percibió el olor que sus cuerpos desprendían, un afrodisíaco aroma les envolvía a ambos. No era sólo el olor natural de dos cuerpos sudando en el calor del desierto, sino algo más excitante que la aguda nariz del dragón pudo percibir de forma consciente. Teslo empezó a respirar más profundamente e inclinó su cabeza hacia la de Ismar, entrecerrando los ojos lentamente. De alguna manera seguía mirando la diana, cuando se dio cuenta 'despertó' y apuntó de nuevo hacia ella con intención de disparar. Soltó el aire lentamente y...\n\nIsmar introdujo ambas manos bajo el taparrabos del dragón y metió un par de dedos en la abertura que guardaba su pene, que estaba empezando a secretar lubricación, y presionó como si estuviera masturbando la vulva de una hembra. Al tantear el interior descubrió la punta del pene que estaba intentando salir. La zona estaba realmente húmeda del lubricante natural proveniente de las secreciones de Teslo. La carne alrededor del pene era especialmente sensible, el contacto le hizo estremecerse y soltó la flecha que salió volando demasiado hacia arriba superando la diana y perdiéndose detrás de ella.\n\"Parece que sí te hice fallar\"-Dijo el lagarto mientras seguía moviendo los dedos en el interior de la abertura. La presión que ejercían contra las paredes y contra la cabeza del pene era tan intensa que el dragón emitió un gemido tras fallar.\n\"Ahh... Esto es demasiado... otra más. Acertaré\"\nIsmar hizo caso omiso al comentario y siguió masturbándole bajo la ropa, el pene asomaba a la mitad de su longitud, húmedo en su propio líquido. Las fuertes y hábiles manos del reptil apretaban el miembro haciendo que cada vez que lo estrujaba oleadas de placer explosivo recorrieran la espalda del dragón, que apenas sí podía mantenerse en pie mientras luchaba por no soltar el arco. La habilidad de Ismar para manejar el arco era igual de grande que la que estaba usando para arrancar placer, simplemente era demasiado bueno, demasiado intenso y sobrecargaba los sentidos.\n\"Hhmmm... Gahg..... Nhnn....\"-Gimió.\n\"Me alegra que aún te mantengas en pié, otros ya estarían de rodillas... ¿Te pesan demasiado las piernas, dragón? Están temblando\"-Dijo a Teslo sin detenerse en su quehacer. El pobre dragón ya se había dado por vencido, cerró los ojos para concertarse en aquel placer, en la presión de la mano de Ismar sobre su polla y la sensación del deslizamiento de la divina masturbación. El miembro de Teslo ya salía entero de su guarida, aún bajo la falda de tela pero el bulto era muy distinguible y la humedad había oscurecido el claro tejido de alrededor.\n\nEl placer aumentaba por momentos, el dragón sentía cómo la sombra de un orgasmo le llegaba.\n\"Estoy cerca... agh...\"-Balbuceó con la boca entreabierta, casi había perdido también el control sobre sus mandíbulas y algunos hilos de saliva colgaban de sus labios y caían al suelo, de igual manera tampoco pudo mantener toda su lengua dentro de su boca todo el tiempo.\nIsmar agarró la polla del dragón firmemente con ambas manos, no se había movido de la espalda del dragón y sólo con eso le estaba llevando al límite. Sostuvo el miembro de Teslo como si empuñara una espada, apretó y retorció con firmeza pero con cuidado para no causar nada más que placer.\n\"¡Aaahhhg!\"-Exclamó el dragón ante este agarre.\nLa respiración de la alada criatura se volvió más entrecortada y frecuente si cabe, como si hubiera llegado hasta allí corriendo desde su casa. Sus caderas se movían de atrás hacia delante intentando penetrar en conducto que creaban las húmedas manos de Ismar.\nEl lagarto entonces le soltó la polla súbitamente.\n\"Has superado esta prueba, Teslo. Sigues en pie y no has soltado el arco. Bien hecho, tal vez te recompense más tarde\"-Se detuvo un segundo para examinar sus manos, sus palmas estaban mojadas por un líquido viscoso trasparente que se pegaba entre sus dedos. Acercó la mano a su boca y lo probó enfrente del dragón.\n\"Nos veremos, tengo otros alumnos esperando. Ve, tus amigos te esperan... desde hace un rato\"-Dijo mientras se iba lamiendo el líquido de su mano.\n\nEl dragón cayó de rodillas y se apoyó sobre el arco que usó como bastón. Su pene aún erecto mantenía izada la falda delantera como un toldo sujetado por un madero. Tras unos segundos se volvió a poner en pié y se cubrió el miembro bajo la ropa, aunque el bulto seguía evidente.\n\"Phew... adoro el teasing...\"-Pensó para sí mientras se tocaba el lado del cuello donde le había estado lamiendo, sintiéndolo aún húmedo, y luego miró hacia la diana.\nRecogió el arco del suelo y una flecha del barril y se puso de nuevo en posición. La postura era la correcta y la flecha reposando sobre la cuerda tensada ya apuntaba hacia la diana.\nInspiró y expiró despacio y el disparo cortó el aire según avanzaba, acertando en el centro mismo de la diana.\n\"¡Eso ha sido alucinante!\"-Gritó Taco, que se había puesto sigilosamente a su lado.\n\"¡Taco! Puto susto me has dado. ¡No hagas eso!\"-Le dijo el dragón algo alterado mientras se presionaba bajo los ojos.\n\"Se acerca la hora de comer, ven y cuéntanos. ¿Cómo ha sido? ¿Qué te ha dicho? Yo no me aguanté tanto y me puso de rodillas en la segunda flecha, ¿sabes? ¡Tienes mucha resistencia!, y además...\"-Mientras el zorro naranja soltaba una batería de preguntas moviendo su cola peluda, el dragón intentó detenerle para responder alguna pero le fue imposible. Demasiado parlanchín.\nAmbos se dirigieron a la tienda, donde sus compañeros preparaban la comida.\nSe acercaba el momento más cálido del día y todos sabían que no es buen momento para quedarse al sol, poco podían hacer salvo guarecerse del calor bajo las frescas tiendas de campaña.\n\n|Continuará>",
  "writing_bbcode_parsed": "<span style='word-wrap: break-word;'>[Historia] El camping medieval. Cap&iacute;tulo 1: &quot;La maestr&iacute;a del arquero&quot;<br /><br />Era un apacible d&iacute;a de primavera en la c&aacute;lida regi&oacute;n de Begel, pa&iacute;s acostumbrado al clima c&aacute;lido como consecuencia de su cercan&iacute;a al ecuador de Xcentrum II. El drag&oacute;n Thzess-Ksloh viajaba en una nave de pasajeros con destino al borde del Gran Desierto que ocupa gran parte del pa&iacute;s, dispuesto a probar y descubrir nuevas experiencias por recomendaci&oacute;n de su fiel amiga, compa&ntilde;era y amada.<br />Andrea siempre le hab&iacute;a superado en la destreza del tiro con arco. Un d&iacute;a durante un reto de punter&iacute;a en su casa, el drag&oacute;n perdi&oacute; (como de costumbre) y ella le recomend&oacute; que fuera a entrenar con un conocido de confianza y distinguido profesor en varias artes antiguas de combate entre las que estaba el tiro con arco. No hizo falta que insistiera mucho para que Teslo aceptara, sent&iacute;a siempre ganas de aprender o mejorar en artes marciales, estaba en su sangre.<br />La nave aterriz&oacute; cerca de un gran asentamiento de estilo medieval. En &eacute;l se levantaban tiendas de campa&ntilde;a de diversos tama&ntilde;os, suficientemente frescas en su interior como para sentir un cambio agradable en la temperatura al entrar en ellas. Muchas de ellas eran alojamientos y otras lugares de trabajo evidentes, ten&iacute;an algunas forjas tambi&eacute;n d&oacute;nde creaban y afilaban armas de acero.<br />El drag&oacute;n camin&oacute; por las calles del asentamiento, con su bolsa a su espalda observ&oacute; aqu&iacute; y all&aacute; sin saber muy bien qu&eacute; buscar. Andrea s&oacute;lo le dijo que el maestro de arqueros era un hombre peculiar, probablemente el m&aacute;s peculiar del lugar. Pero no le dijo su nombre, as&iacute; que &iquest;A qui&eacute;n buscar? El drag&oacute;n observ&oacute; c&oacute;mo aparentemente todos ten&iacute;an algo que hacer, todos ten&iacute;an las manos sobre algo. Para no importunarles no pregunt&oacute; a ninguno.<br />Teslo sigui&oacute; caminando y mirando a su alrededor. Desde el instante en que pis&oacute; la tierra estaba siendo evaluado por su profesor, aunque no cay&oacute; en la cuenta de esto inmediatamente ya que se encontraba bastante aturdido con el gent&iacute;o y todo aquel movimiento de cosas de un lado para otro.<br />Hac&iacute;a bastante calor y el aire estaba algo seco aunque las condiciones eran mucho m&aacute;s confortables que en el propio Gran Desierto. En la base y sus alrededores pod&iacute;an verse hierbajos verdes a&uacute;n.<br />Por fin el drag&oacute;n encontr&oacute; a alguien suficientemente libre como para preguntarle. Vio a pocos pasos de &eacute;l a un centauro de pelaje marr&oacute;n claro y larga melena sentado sobre sus cuatro patas mientras manten&iacute;a sus brazos cruzados, parec&iacute;a estar esperando a alguien. Era bastante musculoso, parec&iacute;a un guerrero al que dar&iacute;a miedo enfrentar.<br />&quot;Disculpe, estoy buscando al maestro de arquer&iacute;a. &iquest;Sabe d&oacute;nde est&aacute;?&quot;-Pregunt&oacute; poniendo instintivamente cierta distancia. Distingui&oacute; a su lado una espada recta bastante grande.<br />&quot;Por all&iacute;, donde las dianas&quot;-Se&ntilde;al&oacute; &eacute;l.<br />&quot;Uhm, gracias buen se&ntilde;or&quot;-Dijo Teslo algo t&iacute;mido y se dirigi&oacute; donde le se&ntilde;alaba.<br />&quot;Hey, &iexcl;un momento!&quot;-Grit&oacute; al drag&oacute;n que se iba, detuvi&eacute;ndole.-&quot;Nadie te lo habr&aacute; dicho todav&iacute;a, pero si entrenas con &eacute;l y cumples sus expectativas te permitir&aacute; llevarte un arco propio. Ven a m&iacute; cuando eso suceda, soy el que los hace&quot;<br />El drag&oacute;n agradeci&oacute; su disposici&oacute;n y sobre todo sus palabras, que eran las &uacute;nicas que se refer&iacute;an a &eacute;l desde que sali&oacute; de su casa.<br />&quot;Vaya, gracias por el aviso. Deber&eacute; esforzarme entonces&quot;<br />&quot;S&iacute;, &eacute;l ver&aacute; si tienes madera de arquero, jejeje&quot;-Explic&oacute; el buen hombre. En sus palabras hab&iacute;a escondida una idea mucho m&aacute;s juguetona que la de entrenar con arcos.<br />&quot;Me alegro de haberte conocido, amigo.&quot;-Dijo el centauro mientras le ofrec&iacute;a un apret&oacute;n de manos que Teslo le devolvi&oacute;.<br />&quot;Ha sido un placer&quot;-Dijo el drag&oacute;n.<br />&quot;El maestro de arquer&iacute;a te espera. Que no se aburra m&aacute;s de lo necesario. Que tus d&iacute;as sean propicios.&quot;-Se despidi&oacute; el centauro.<br />&quot;Y tus noches seguras&quot;-Respondi&oacute; Teslo a la despedida tradicional. Continu&oacute; entonces su marcha al lugar donde le hab&iacute;a indicado bajo la atenta mirada del centauro.<br /><br />El drag&oacute;n entr&oacute; a una zona m&aacute;s amplia cubierta de hierba donde hab&iacute;a varias dianas y gente tirando desde lejos, pero nadie parec&iacute;a guiarles en su entrenamiento. Vio entonces a un hombre que acertaba al centro de la diana desde una distancia considerable, cada flecha apartaba la que hab&iacute;a impactado anteriormente y se clavaba en el mismo centro. Aquel arquero de porte elegante era un lagarto de escamas del color del desierto, que estaban entre un marr&oacute;n claro y un amarillo oscuro, s&oacute;lo un poco m&aacute;s oscuro que la arena. Llevaba una venda en los ojos a trav&eacute;s de la cual brillaban tenuemente dos luceros azulados y un traje ligero compuesto por unas bridas de cuero alrededor de su cintura y cruzadas en su pecho. Los brazos los ten&iacute;a cubiertos por vendas tambi&eacute;n, que cubr&iacute;an desde la mu&ntilde;eca hasta el codo. De la cinta de cuero que bordeaba su cintura colgaba bajo su abdomen un trozo de tela gris que se ondulaba con el viento, y de la misma cinta a su espalda otro trozo de la misma tela se apoyaba sobre su larga cola de reptil. Llevaba tambi&eacute;n un pa&ntilde;uelo atado a su cuello con el nudo en la nuca para cubrirse la nariz en caso de tormentas de arena. Teslo se acerc&oacute; a &eacute;l despacio, admirando su punter&iacute;a. Las flechas eran lanzadas con efecto y recorr&iacute;an trayectorias ligeramente curvas hasta su blanco. El drag&oacute;n supo en ese momento a qui&eacute;n ten&iacute;a enfrente.<br /><br />&quot;Maest...&quot;<br />&quot;&iquest;Vas a quedarte ah&iacute; parado o has venido a por tu arco? Drag&oacute;n.&quot;-Interrumpi&oacute; el reptil sin perder su concentraci&oacute;n y dispar&oacute; una flecha m&aacute;s que dio en el blanco.<br />&quot;El arco, y sus flechas&quot;-Dijo Teslo.-&quot;&iquest;C&oacute;mo lo hace?&quot;-Pens&oacute;<br />El maestro par&oacute; un momento y baj&oacute; el arco.<br />&quot;Que son igualmente importantes. Pero m&aacute;s lo es quien las lanza. C&oacute;mo te llamas, &iquest;chico?&quot;-Dijo.<br />&quot;Thzess-Ksloh... &iquest;y t&uacute;? Ehm... &iquest;usted?&quot;-Pregunt&oacute; el drag&oacute;n.<br />&quot;Soy Ismar. No me trates de usted, no es algo que se requiera de mis alumnos. Deja tus cosas aqu&iacute; mismo, te las llevar&aacute;n a la tienda&quot;-Ofreci&oacute;.<br />El drag&oacute;n dej&oacute; su bolsa en el suelo y fue donde estaba Ismar.<br />&quot;Has tardado menos de lo que pensaba. La gente se suele perder entre las tiendas, especialmente en la zona de los talleres. Menos mal que pediste bien las indicaciones, sino te habr&iacute;a pasado lo mismo. &iquest;Sabes? El centauro que conociste, Hadrian, acierta el blanco mientras galopa. Objetivos en movimiento del tama&ntilde;o de una moneda. M&aacute;s adelante veremos si t&uacute; puedes siquiera acertar mientras est&aacute;s quieto.&quot;-Dijo el lagarto mientras le ofrec&iacute;a el arco al drag&oacute;n.-&quot;Ya ves que est&aacute; perfectamente afinado para ser preciso, por lo que si fallas te echar&eacute; la culpa a ti&quot;<br />El drag&oacute;n tom&oacute; el arma y la observ&oacute;. Era un arco de entrenamiento hecho para que fuera sencillo de usar para los iniciados, y con un saliente de madera donde apoyar la flecha. Teslo lo sujet&oacute; con la izquierda y tens&oacute; la cuerda, a&uacute;n sin flecha. Probando su fuerza y peso.<br />&quot;Estamos muy lejos...&quot;-Dijo el drag&oacute;n. La diana le parec&iacute;a situada a kil&oacute;metros de distancia.<br />&quot;Oh, no vas a disparar todav&iacute;a. Y mucho menos lo har&aacute;s desde aqu&iacute;. Bien. Ven conmigo ahora, te ense&ntilde;ar&eacute; tu tienda.&quot;-Indic&oacute; Ismar liderando la marcha.<br /><br />La tienda estaba cerca del sitio de arquer&iacute;a, as&iacute; que no tardaron en llegar y entraron en ella, primero el lagarto y luego el drag&oacute;n. Era una tienda de campa&ntilde;a bastante amplia con literas de dos pisos en su interior, al fondo; y sobre cada una hab&iacute;a ropa o efectos personales de sus due&ntilde;os que estaban prepar&aacute;ndose para entrenar cuando llegas su turno y visti&eacute;ndose con armaduras de cuero ligeras. Cerca de la entrada hab&iacute;a una peque&ntilde;a hoguera apagada y algunos asientos rode&aacute;ndola. Nada m&aacute;s entrar, un zorro habl&oacute;:<br /><br />&quot;Hey, &iexcl;Ismar! He o&iacute;do que hoy viene un novato. &iquest;Vamos a prepararle una broma de bienvenida?&quot;-Dijo el zorro de pelaje anaranjado con una cicatriz en la oreja derecha.<br />&quot;Nada me gustar&iacute;a m&aacute;s&quot;-Dijo el drag&oacute;n mientras clavaba una mirada inquisitorial sobre el pobre zorro, que la sent&iacute;a como un peso fulminante sobre &eacute;l y le hizo bajar las orejas a los lados.<br />&quot;*Suspiro* Caballeros, el novato. Cuando os hay&aacute;is presentado nos veremos fuera.&quot;-Dijo Ismar justo antes de salir.<br />&quot;Bueno, si nadie va a hablar lo har&eacute; yo. Soy Alexis, se me da bien luchar&quot;-Dijo el primero, un le&oacute;n de melena rubia sujeto en coleta.<br />&quot;Yo soy Dante, encantado. Soy bueno corriendo.&quot;-Dijo un lobo negro como el azabache y ojos claros.<br />&quot;Yo soy Taco y no quiero que me comas por lo de la broma. Tambi&eacute;n soy &aacute;gil y sigiloso&quot;-Dijo el zorro, que no hab&iacute;a acabado de vestirse.-&quot;Ah, y me encantan los...&quot;<br />&quot;...Tacos.&quot;-Interrumpieron los dem&aacute;s al un&iacute;sono.<br />&quot;No como m&aacute;s de un zorro en la misma semana, puede que sobrevivas&quot;-Dijo el drag&oacute;n en broma.-&quot;Yo soy Thzess-Ksloh y... s&eacute; volar&quot;<br />&quot;OMG!&quot;-Pronunci&oacute; literalmente el zorro.<br />&quot;&iquest;Te encuentras bien?&quot;-Pregunt&oacute; el drag&oacute;n.<br />Taco, que centraba su atenci&oacute;n en las alas del drag&oacute;n, asinti&oacute; sin decir nada.<br />&quot;Creo que seremos compa&ntilde;eros de tienda. Tienes ah&iacute; t&uacute; sitio, Teslo&quot;-Dijo Dante se&ntilde;alando hacia las literas. Las cuatro camas estaban dispuestas en literas de dos pisos con colchones y almohadas ya puestos y las cosas del drag&oacute;n estaban sobre la suya, en la del piso superior.<br />&quot;Se acerca la hora de entrenar, deber&iacute;as vestirte. Tienes un traje de entrenamiento en tu cama, es m&aacute;s fresco que lo que llevas ahora.&quot;-Prosigui&oacute; el lobo.<br />Con un par de pasos salt&aacute;ndose la mayor&iacute;a de escalones de la escalerilla, el drag&oacute;n trep&oacute; hacia su cama. En ella estaba la armadura de cuero con la que iba a entrenar: guanteletes, espinilleras, armadura para el tronco, cintur&oacute;n y ropa interior. El drag&oacute;n se cambi&oacute; de ropa apresuradamente para no hacer esperar a sus compa&ntilde;eros, que le observaban bastante indiscretamente mientras comentaban cosas inaudibles para el drag&oacute;n o mejor dicho, cosas que Teslo prefiri&oacute; ignorar. Una vez con la armadura de cuero puesta se dirigi&oacute; hacia sus compa&ntilde;eros con su arco en la mano. Los tres se le quedaron mirando unos segundos. El zorro se ocultaba parcialmente tras el le&oacute;n.<br /><br />&quot;&iquest;Vamos?&quot;-Insisti&oacute; Teslo.<br />&quot;&iexcl;Alumnos, a calentar!&quot;-Grit&oacute; Ismar desde el campo de entrenamiento, y todos los alumnos que ten&iacute;an que asistir al &uacute;ltimo entrenamiento de la ma&ntilde;ana dejaron lo que estaban haciendo y se pusieron a correr en amplios c&iacute;rculos con sus armas en la mano, no todas eran arcos porque cada uno entrenaba con su especialidad. El drag&oacute;n corri&oacute; con sus nuevos amigos en grupo hasta que Ismar intervino.<br /><br />&quot;&iexcl;Recordad que las armas deben estar envainadas y aseguradas antes de correr. Y nada de flechas encima! Recuerdo por qu&eacute; hacemos esto: durante el entrenamiento vuestra arma forma parte de vuestro cuerpo. Por tanto, calentar con ella es natural y debe sentirse as&iacute;.&quot;-Una vez dijo estas palabras, Ismar se dirigi&oacute; al drag&oacute;n.<br />&quot;Corre conmigo, Teslo&quot;-Dijo el lagarto.-&quot;Esas grandes alas tuyas son un problema, obstaculizas mucho la vista de los que vienen detr&aacute;s. Vamos al final del grupo.&quot;<br />El drag&oacute;n supuso que Ismar ten&iacute;a algo que decir, a pesar de que era suficientemente h&aacute;bil con las alas como para pegarlas por completo a su espalda, decidi&oacute; no hacerlo.<br />Ambos esperaron a que el grupo les pasara y quedaron los &uacute;ltimos. Teslo estuvo observando, la mayor&iacute;a de ellos eran de especies adaptadas al desierto, muchos tipos de reptiles diferentes y algunos pocos mam&iacute;feros entre los cuales se encontraba la pandilla de su tienda.<br />&quot;Veo que has hecho algunos amigos. Escucha, no has venido aqu&iacute; solamente a aprender a tirar con arco. Habl&eacute; con tu chica por tel&eacute;fono, y deb&iacute;a mantener esto en secreto hasta ahora. Era una sorpresa. Quiere que...&quot;-Estuvieron conversando un rato mientras corr&iacute;an. Tras pensarlo un rato, los oscuros deseos ocultos de Andrea eran tambi&eacute;n suyos ahora. Definitivamente era algo nuevo para el drag&oacute;n.<br />&quot;Se acab&oacute; el calentamiento. &iexcl;A trabajar!&quot;-Indic&oacute; el lagarto.-&quot;Ven, Teslo. Voy a empezar a ense&ntilde;arte cosas&quot;<br />Mientras otros se dirig&iacute;an a sus puestos, unos a los puestos de arquer&iacute;a con sus arcos, otros a los maniqu&iacute;es con espadas y escudos; Ismar y Teslo se dirigieron a una diana redonda con tres c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos pintados de rojo en el centro, blanco y rojo, y recogieron un barril con flechas que llevaron a la distancia a la que iban a tirar.<br />&quot;Bien, primero la posici&oacute;n debe ser estable. La espalda recta, justo as&iacute;&quot;-Mientras Ismar le explicaba la posici&oacute;n el drag&oacute;n copiaba y segu&iacute;a sus indicaciones.<br />&quot;Ahora sujeta el arco, pon la flecha en su lugar. Bien. No tenses a&uacute;n, observa el blanco. El arco debe estar a la vista, no la vista en el arco. &iquest;Entiendes? Ahora sujeta la flecha de esta manera, tira de la cuerda hacia atr&aacute;s y empuja el arco para que tu brazo quede recto.&quot;<br />Teslo ten&iacute;a la situaci&oacute;n bajo el control que un novato podr&iacute;a tener, pero lo hac&iacute;a bien en lo que cabe.<br />&quot;Sigue estando demasiado lejos&quot;-Observ&oacute; el drag&oacute;n.<br />&quot;No creo. Estamos a un cuarto de la distancia desde la que me has visto tirar antes, puedes hacerlo. Suelta.&quot;-Dijo el lagarto.<br />El drag&oacute;n solt&oacute; la flecha, que vol&oacute; silbando y cay&oacute; al suelo, justo a la derecha de la diana.<br />&quot;Al menos apuntas en la direcci&oacute;n correcta. Otra vez&quot;-Indic&oacute; Ismar.<br />Carg&oacute;, dispar&oacute; y una vez m&aacute;s volvi&oacute; a fallar, esta vez por la izquierda.<br />&quot;&iquest;Qu&eacute; hago mal?&quot;-Pregunt&oacute; el drag&oacute;n.<br />&quot;Muchas cosas. Para empezar el brazo que tira hacia atr&aacute;s debe estar horizontal.&quot;-Ismar se puso entonces detr&aacute;s de &eacute;l y corrigi&oacute; la postura de ese brazo.-&quot;Y el brazo que sujeta el arco debe estar recto&quot;-De nuevo corrigi&oacute; la postura del drag&oacute;n sosteniendo su brazo.<br /><br />Teslo sinti&oacute; c&oacute;mo Ismar a su espalda se acercaba cada vez m&aacute;s mientras le sosten&iacute;a ambos brazos en posici&oacute;n de disparo. El gentil contacto del reptil en su espalda y la sujeci&oacute;n firme de sus brazos hizo que se distrajera y la cuerda perdi&oacute; tensi&oacute;n, lo que fue corregido inmediatamente por su profesor que se acerc&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s. Sus patas se tocaban, el pecho semidesnudo de Ismar presionaba sobre la espalda de Teslo, m&aacute;s que guiarle y corregirle el lagarto parec&iacute;a estar d&aacute;ndole un abrazo.<br />Un cosquilleo le recorri&oacute; la pierna izquierda cuando la cola de Ismar le roz&oacute; el gemelo de &eacute;sta. Despu&eacute;s el roce se convirti&oacute; en un contacto m&aacute;s descarado.<br />&quot;Un tirador tiene que estar concentrado a pesar de las distracciones. Y si no eres apto para tirar, m&aacute;s me vale irme...&quot;-Susurr&oacute; con una sonrisa p&iacute;cara al o&iacute;do del drag&oacute;n.<br />&quot;No, no... Qu&eacute;date. Estoy... concentrado&quot;-Dijo Teslo, que estaba empezando a disfrutar la situaci&oacute;n.<br />&quot;Bien, recuerda abrir ambos ojos antes de disparar. Ayuda a percibir la profundidad&quot;-Tan pronto como le dijo esto al o&iacute;do presion&oacute; un poco m&aacute;s contra el trasero del drag&oacute;n, que lo percibi&oacute;.<br />Con los dos ojos abiertos y el arma bien situada, la tensi&oacute;n se liber&oacute; y el proyectil vol&oacute; clav&aacute;ndose en la diana, a media distancia del centro. La mirada del drag&oacute;n se ilumin&oacute; de satisfacci&oacute;n.<br /><br />&quot;Excelente, prueba otra vez.&quot;-Indic&oacute; Ismar ofreci&eacute;ndole otra flecha del barril.-&quot;Recuerda abrir ambos ojos y que nada te distraiga&quot;<br />&nbsp;<br /><br />El drag&oacute;n asinti&oacute;, aunque no podr&iacute;a estar mucho m&aacute;s distra&iacute;do de lo que estaba. Puso la flecha en el arco y lo tens&oacute;, esta vez no hizo falta correcci&oacute;n alguna en la postura. Cuando estuvo a punto de disparar, Ismar tante&oacute; los costados de Teslo acariciando la zona que la armadura de cuero no cubr&iacute;a. Suavemente desliz&oacute; sus dedos sobre la carne escamada de las costillas y fue ascendiendo lentamente hacia las axilas. Por donde pasaban sus dedos las escamas del drag&oacute;n se erizaban y dej&oacute; escapar una sonrisa mientras manten&iacute;a la vista de la diana. Cuando los h&aacute;biles dedos del maestro arquero llegaron a las axilas el drag&oacute;n apret&oacute; los dientes y exhal&oacute; despacio hasta que bajaron de nuevo hacia las costillas. Entonces inspir&oacute; profundamente, expir&oacute; despacio y solt&oacute; la flecha que acert&oacute; en la regi&oacute;n central de la diana, a unos 10 cent&iacute;metros del centro.<br />&quot;Parece que cuantas m&aacute;s distracciones tienes, mejor lo haces. &iquest;Qu&eacute; te parece otro intento?&quot;-Dijo Ismar sacando otra flecha del barril.<br />&quot;Creo que s&iacute;, &iquest;crees que podr&iacute;as intentar hacerme fallar?&quot;-Sugiri&oacute; el drag&oacute;n.<br />&quot;Uhm, veremos. Me gusta como piensas, chico&quot;-Dijo el lagarto confidente.<br />Otra vez adopt&oacute; la posici&oacute;n de disparo y tens&oacute; su arco con la flecha en posici&oacute;n.<br />&quot;Esta vez dar&eacute; en el centro&quot;-Dijo Teslo desafiante.<br />&quot;Me gustar&iacute;a verlo&quot;-Se burl&oacute; Ismar mientras le volv&iacute;a a acariciar en los costados mientras se asomaba sobre el hombro izquierdo del drag&oacute;n. Teslo ri&oacute;:<br />&quot;La misma t&eacute;cnica no servir&aacute; dos veces&quot;-Dijo el drag&oacute;n.<br />&quot;El mundo de las distracciones es muy grande y yo soy un experto&quot;-Le dijo. Entonces para no tanta sorpresa del drag&oacute;n, las manos bajaron y exploraron presionando los firmes gl&uacute;teos de Teslo para luego moverse hacia las piernas y hacia los muslos.<br />Lo que s&iacute; le cogi&oacute; por sorpresa fue que Ismar empezara a lamer su cuello haciendo pasadas cortas con la lengua que le hicieron cosquillas. Suficientes como para que el arco apuntara demasiado hacia la derecha.<br />&quot;Hmm, salado&quot;-Dijo el lagarto, que alarg&oacute; sus lametones mojando el cuello del drag&oacute;n con saliva. Teslo pod&iacute;a percibir el aliento del lagarto sobre la zona humedecida, que era c&aacute;lido y fresco al mismo tiempo. Las respiraciones de ambos se empezaron a acompasar, el comentario del sabor que ten&iacute;a el drag&oacute;n hizo que Teslo fuera consciente de otros est&iacute;mulos que sus dem&aacute;s sentidos le prove&iacute;an. Desde esa distancia tan &iacute;ntima su nariz percibi&oacute; el olor que sus cuerpos desprend&iacute;an, un afrodis&iacute;aco aroma les envolv&iacute;a a ambos. No era s&oacute;lo el olor natural de dos cuerpos sudando en el calor del desierto, sino algo m&aacute;s excitante que la aguda nariz del drag&oacute;n pudo percibir de forma consciente. Teslo empez&oacute; a respirar m&aacute;s profundamente e inclin&oacute; su cabeza hacia la de Ismar, entrecerrando los ojos lentamente. De alguna manera segu&iacute;a mirando la diana, cuando se dio cuenta &#039;despert&oacute;&#039; y apunt&oacute; de nuevo hacia ella con intenci&oacute;n de disparar. Solt&oacute; el aire lentamente y...<br /><br />Ismar introdujo ambas manos bajo el taparrabos del drag&oacute;n y meti&oacute; un par de dedos en la abertura que guardaba su pene, que estaba empezando a secretar lubricaci&oacute;n, y presion&oacute; como si estuviera masturbando la vulva de una hembra. Al tantear el interior descubri&oacute; la punta del pene que estaba intentando salir. La zona estaba realmente h&uacute;meda del lubricante natural proveniente de las secreciones de Teslo. La carne alrededor del pene era especialmente sensible, el contacto le hizo estremecerse y solt&oacute; la flecha que sali&oacute; volando demasiado hacia arriba superando la diana y perdi&eacute;ndose detr&aacute;s de ella.<br />&quot;Parece que s&iacute; te hice fallar&quot;-Dijo el lagarto mientras segu&iacute;a moviendo los dedos en el interior de la abertura. La presi&oacute;n que ejerc&iacute;an contra las paredes y contra la cabeza del pene era tan intensa que el drag&oacute;n emiti&oacute; un gemido tras fallar.<br />&quot;Ahh... Esto es demasiado... otra m&aacute;s. Acertar&eacute;&quot;<br />Ismar hizo caso omiso al comentario y sigui&oacute; masturb&aacute;ndole bajo la ropa, el pene asomaba a la mitad de su longitud, h&uacute;medo en su propio l&iacute;quido. Las fuertes y h&aacute;biles manos del reptil apretaban el miembro haciendo que cada vez que lo estrujaba oleadas de placer explosivo recorrieran la espalda del drag&oacute;n, que apenas s&iacute; pod&iacute;a mantenerse en pie mientras luchaba por no soltar el arco. La habilidad de Ismar para manejar el arco era igual de grande que la que estaba usando para arrancar placer, simplemente era demasiado bueno, demasiado intenso y sobrecargaba los sentidos.<br />&quot;Hhmmm... Gahg..... Nhnn....&quot;-Gimi&oacute;.<br />&quot;Me alegra que a&uacute;n te mantengas en pi&eacute;, otros ya estar&iacute;an de rodillas... &iquest;Te pesan demasiado las piernas, drag&oacute;n? Est&aacute;n temblando&quot;-Dijo a Teslo sin detenerse en su quehacer. El pobre drag&oacute;n ya se hab&iacute;a dado por vencido, cerr&oacute; los ojos para concertarse en aquel placer, en la presi&oacute;n de la mano de Ismar sobre su polla y la sensaci&oacute;n del deslizamiento de la divina masturbaci&oacute;n. El miembro de Teslo ya sal&iacute;a entero de su guarida, a&uacute;n bajo la falda de tela pero el bulto era muy distinguible y la humedad hab&iacute;a oscurecido el claro tejido de alrededor.<br /><br />El placer aumentaba por momentos, el drag&oacute;n sent&iacute;a c&oacute;mo la sombra de un orgasmo le llegaba.<br />&quot;Estoy cerca... agh...&quot;-Balbuce&oacute; con la boca entreabierta, casi hab&iacute;a perdido tambi&eacute;n el control sobre sus mand&iacute;bulas y algunos hilos de saliva colgaban de sus labios y ca&iacute;an al suelo, de igual manera tampoco pudo mantener toda su lengua dentro de su boca todo el tiempo.<br />Ismar agarr&oacute; la polla del drag&oacute;n firmemente con ambas manos, no se hab&iacute;a movido de la espalda del drag&oacute;n y s&oacute;lo con eso le estaba llevando al l&iacute;mite. Sostuvo el miembro de Teslo como si empu&ntilde;ara una espada, apret&oacute; y retorci&oacute; con firmeza pero con cuidado para no causar nada m&aacute;s que placer.<br />&quot;&iexcl;Aaahhhg!&quot;-Exclam&oacute; el drag&oacute;n ante este agarre.<br />La respiraci&oacute;n de la alada criatura se volvi&oacute; m&aacute;s entrecortada y frecuente si cabe, como si hubiera llegado hasta all&iacute; corriendo desde su casa. Sus caderas se mov&iacute;an de atr&aacute;s hacia delante intentando penetrar en conducto que creaban las h&uacute;medas manos de Ismar.<br />El lagarto entonces le solt&oacute; la polla s&uacute;bitamente.<br />&quot;Has superado esta prueba, Teslo. Sigues en pie y no has soltado el arco. Bien hecho, tal vez te recompense m&aacute;s tarde&quot;-Se detuvo un segundo para examinar sus manos, sus palmas estaban mojadas por un l&iacute;quido viscoso trasparente que se pegaba entre sus dedos. Acerc&oacute; la mano a su boca y lo prob&oacute; enfrente del drag&oacute;n.<br />&quot;Nos veremos, tengo otros alumnos esperando. Ve, tus amigos te esperan... desde hace un rato&quot;-Dijo mientras se iba lamiendo el l&iacute;quido de su mano.<br /><br />El drag&oacute;n cay&oacute; de rodillas y se apoy&oacute; sobre el arco que us&oacute; como bast&oacute;n. Su pene a&uacute;n erecto manten&iacute;a izada la falda delantera como un toldo sujetado por un madero. Tras unos segundos se volvi&oacute; a poner en pi&eacute; y se cubri&oacute; el miembro bajo la ropa, aunque el bulto segu&iacute;a evidente.<br />&quot;Phew... adoro el teasing...&quot;-Pens&oacute; para s&iacute; mientras se tocaba el lado del cuello donde le hab&iacute;a estado lamiendo, sinti&eacute;ndolo a&uacute;n h&uacute;medo, y luego mir&oacute; hacia la diana.<br />Recogi&oacute; el arco del suelo y una flecha del barril y se puso de nuevo en posici&oacute;n. La postura era la correcta y la flecha reposando sobre la cuerda tensada ya apuntaba hacia la diana.<br />Inspir&oacute; y expir&oacute; despacio y el disparo cort&oacute; el aire seg&uacute;n avanzaba, acertando en el centro mismo de la diana.<br />&quot;&iexcl;Eso ha sido alucinante!&quot;-Grit&oacute; Taco, que se hab&iacute;a puesto sigilosamente a su lado.<br />&quot;&iexcl;Taco! Puto susto me has dado. &iexcl;No hagas eso!&quot;-Le dijo el drag&oacute;n algo alterado mientras se presionaba bajo los ojos.<br />&quot;Se acerca la hora de comer, ven y cu&eacute;ntanos. &iquest;C&oacute;mo ha sido? &iquest;Qu&eacute; te ha dicho? Yo no me aguant&eacute; tanto y me puso de rodillas en la segunda flecha, &iquest;sabes? &iexcl;Tienes mucha resistencia!, y adem&aacute;s...&quot;-Mientras el zorro naranja soltaba una bater&iacute;a de preguntas moviendo su cola peluda, el drag&oacute;n intent&oacute; detenerle para responder alguna pero le fue imposible. Demasiado parlanch&iacute;n.<br />Ambos se dirigieron a la tienda, donde sus compa&ntilde;eros preparaban la comida.<br />Se acercaba el momento m&aacute;s c&aacute;lido del d&iacute;a y todos sab&iacute;an que no es buen momento para quedarse al sol, poco pod&iacute;an hacer salvo guarecerse del calor bajo las frescas tiendas de campa&ntilde;a.<br /><br />|Continuar&aacute;&gt;</span>",
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